Controles de precios en Venezuela. Camino al caos societario.

El colapso de Venezuela. Historia de un fracaso.

 

“Bueno es en verdad adquirir, pero mucho mejor es conservar”

J.W. Goethe

 

Hace más de veinte años una tía mía que vivía en Venezuela me dio un billete de diez bolívares como regalo un año que vino de vacaciones a España. Yo era un chaval y pensé en ir a cambiarlo, pues en esos momentos creo que eran mil pesetas al cambio. No estaba mal para un joven estudiante disponer de mil pesetas para gastar en cualquier tontería. Pero no sé por qué, decidí no cambiarlo y guardé el dichoso billete, pensando que sería un bonito recuerdo. Y ¿quién sabe? Igual en muchos años valdría mucho.

Uno cuando es un crío es muy idealista aunque en el fondo había algo de sentido común en lo que pensé. Durante la mayor parte de la historia el dinero tenía un valor positivo, en el sentido de que no había inflación. En el estado “natural” de las cosas el dinero debería preservar su valor y en todo caso incrementarlo con respecto a lo que sería deseable: una producción cada vez mayor y por tanto unos precios más bajos. Así es como piensa alguien con sentido común. Así es como piensa un niño de manera intuitiva. El niño quiere las cosas más baratas no más caras.

Lo que ocurre es que las cosas no son como deberían ser desde un punto de vista económicamente eficiente. Esto es: en vez de construir capital las sociedades occidentales, en particular, y buena parte del mundo en general, lo están consumiendo. Y claro, cuando uno consume el capital el resultado va siendo que las cosas cada vez se van poniendo más caras, por decirlo de una manera simple. Más nos valdría nunca salir de la niñez para ver en lo que se ha convertido el mundo: en un lugar donde la corrupción está institucionalizada.

El hecho es que no pasaron muchos años, y cuando ya era mayor, me di cuenta de que esos diez bolívares no valían nada. Y no porque lo dijeran en las noticias sino porque esta tía materna de mi madre y un tío se volvieron de Venezuela después de haber pasado varias décadas allí. Toda la fortuna que habían hecho, todo el dinero que tenían ahorrado desapareció borrado del mapa.

También recuerdo hace unos cuatro años hablar con un chaval venezolano, al cual pregunté por el país y en la conversación me dijo que la única manera de sacar dinero del país no sin dificultades era a través de la bolsa. Supongo que para los miembros del partido no habría ni habrá ningún problema. Me gustaría saber cuántas cuentas multimillonarias tienen estos en las Islas Cayman; pero nunca lo sabré. Da igual.

Hace ya muchos años que Venezuela está entrando en barrena. La decadencia viene desde antes de Chaves; pero este no hizo sino acelerar el proceso. El bolívar venezolano se ha depreciado desde 0.05 a 6 con respecto al dólar desde 1988. Más del 99% en menos de 30 años. Además, el cambio en el mercado negro ahora he leído por ahí que andaba a más de 70 bolívares el dólar. Venezuela está probablemente adentrándose en las últimas etapas de esa hiperinflación. Justo el momento en el que el orden social saltará por los aires.

 

Los controles de precios en Venezuela

 

El Gobierno Venezolano lleva varios años implementando controles de precios cada vez más agresivos. Con las últimas medidas introducidas en 2013 y a principios de este año se puede decir que la totalidad de los precios de la economía formal venezolana se encuentra intervenida. No es de extrañar que la situación se esté tornando cada vez más dramática desde el punto de vista económico. Cualquier venezolano residente en España sabe de la escasez de productos en los supermercados. No hace falta noticias para saber de esto. Lo saben los simpatizantes de Maduro y lo saben sus oponentes. Que el papel de baño escasea es una hecho bien conocido por todos.

El Gobierno Venezolano sigue, como no puede ser de otra manera, con su retórica de precios “justos”, la culpa es de los especuladores, y demás populismos. Indiferentemente de la toma de medidas cada vez más drásticas y expropiaciones de todo tipo el desabastecimiento va a más.

La inflación oficial estaba hace no mucho en el 50% anual. Me pregunto a como estará ahora. La no oficial debe de ser del doble al menos. El único mercado floreciente en Venezuela es el de la corrupción y por ende los mercados negros. La bolsa de Caracas puede bien subir un 20% anual. Si la bolsa cae, los especuladores son malos; si la bolsa sube también son malos, pero no los de la bolsa sino los pescaderos y panaderos que venden el pan a precios abusivos. La solución del gobierno de Maduro mandar inspectores a los productores y vendedores para que vendan a precios “justos”. De momento no aplican pena de muerte pero sí medidas como multas de hasta 850.000$ y la “ocupación” del negocio por 180 días. El único resultado que conseguirán es lograr que los supermercados venezolanos se queden vacíos dentro de no mucho; cuando la hiperinflación alcance su fase crítica.

 

Las revueltas en Venezuela

 

De manera casual me enteré hace unos días de lo que está pasando en Venezuela. Si te guías por los noticieros de las cadenas occidentales de poco te vas a enterar. Después de todo era de esperar. El movimiento bolivariano es, después de todo y a pesar de las apariencias, un movimiento pro-sistema. Su filosofía es el marxismo cultural y ya sabemos que la misma es la que impregna los estados occidentales y sus medios de comunicación. No ocurre lo mismo en el caso de Ucrania donde los protestantes son de corte marxista, pro democráticos, y pro Unión Europea. Si las protestas fueran contra un gobierno marxista apenas tendríamos noticias. En Venezuela el caso es el contrario. La protestas, al ser contra un Estado de corte marxista, son vistas como un ataque contra los valores del Sistema; y por lo tanto se tienen que silenciar a cualquier precio. Los dueños los medios de comunicación mundiales y los estados occidentales regidos por sus siervos se encargan de ello. Tampoco podemos esperar nada de los medios de comunicación venezolanos, los cuales han sido nacionalizados y de los cuales solo podemos esperar ver propaganda gubernamental. En ese sentido Venezuela es ya una dictadura.

Un caso realmente lamentable es el de facebook. Que también se dedica a bloquear todo intento de comunicación de la disidencia venezolana con respecto a los abusos del Gobierno.

El hecho es que me enteré y me metí en una web, llamada Caracas Chronicles, de referencia de la situación en Venezuela. Referencia de la oposición claro. Internet es la única manera de tener noticias que no vengan manipuladas por el Gobierno venezolano. Y temo que dentro de no mucho Maduro se hará con el control total de Internet también. Ese día será el fin de Venezuela. El único contacto con el exterior será el que tengan aquellos que negocian con su petróleo y poco más. La posibilidad de la instauración de una República Comunista al estilo norcoreano es bastante cercana, aunque muchos no lo crean. Ese día, lo que ocurra en Venezuela solo ellos y Dios lo sabrá.

Hace ya mucho que me vendo dando cuenta del apagón mediático con respecto a Venezuela. La sociedad venezolana tiene unas tasas de homicidio que hacen que Caracas sea una zona de guerra desde hace muchos años. El número de homicidios anuales supera los 20.000. Según las estadísticas Venezuela es el tercer país más peligroso del mundo. Y eso si nos creemos las estadísticas oficiales. Yo diría que la realidad supera a la ficción gubernamental.

Desde este punto de vista Venezuela vive un estado de guerra que no tiene mucho que envidiar a guerras oficiales como la de Siria donde han muerto según algunas fuentes más de 70.000 personas en dos años. De Siria vemos noticias todos los días. De Ucrania también. Pero del hecho de que muchos fines de semana mueren más de 100 personas a tiros en Caracas no se oye nada. Me imagino que habrá barrios en zonas de Caracas cuyos fines de semana no tendrán nada que envidiar a la batalla de Stalingrado. Y esto en fines de semanas normales; es decir, cualquier fin de semana de los últimos años. En estos días, de caos social, me imagino que el número de muertos será mayor. No obstante el Gobierno intentará taparlo y dirá que han muerto una docena de personas, y por supuesto las víctimas serán bolivarianos e inocentes defensores de la República asesinados por estudiantes universitarios fascistas y demás.

Esta revuelta empezó hace unas semanas por unas detenciones de unos universitarios por algún problema (en Caracas Chronicles viene todo detallado). Estoy seguro que la situación económica tiene mucho que ver además. Es más, no tardará mucho que ante el hambre generalizada sea posible que los mismos partidarios de Maduro se revuelvan contra su propio líder. Todo tiene un límite. El hecho es que los estudiantes respondieron con manifestaciones por unas detenciones que consideraron injustas. Esas manifestaciones fueron respondidas con sangre y fuego. A ello siguió una revuelta generalizada por todo el país. La situación fue escalando hasta llegar a un clímax en el día 19 de febrero. La situación es tan dramática que el Gobierno bolivariano ha llegado a cortar la comunicación de internet en la ciudad de San Cristóbal, el origen de las revueltas.

Sobre todo esto podría extenderme escribiendo pero toda la información está en la web Caracas Chronicles. No tiene desperdicio.

La situación es desesperada. Los estudiantes a los que se unieron secciones de la oposición están siendo acosados y perseguidos por la policía, la guardia nacional, el ejército y grupos paramilitares de simpatizantes bolivarianos que van por las calles de las ciudades en grupos enormes de moteros pegando tiros y asaltando las zonas residenciales. La situación es en verdad caótica. Sólo hay que ver los vídeos colgados en Youtube (los cuáles están en los principales artículos de los últimos dìas de CaracasChronicles) para darse cuenta de la gravedad de lo que allí ocurre.

El Gobierno está intentando expulsar a las pocas cadenas internacionales que hay en el país y se atreven a decir algo más que lo permitido por la mordaza oficial.

Me imagino que la situación se calmará en unos días. Pero será una falsa calma. Los manifestantes y la oposición tendrán que ceder al comienzo ante la falta de medios contra un enemigo fuertemente armado y con el apoyo de todo el ejército.

Pero la situación económica no va a mejorar. Todo lo contrario va a empeorar de una manera probablemente exponencial. Los controles de precios “justos” de manera masiva impuestos últimamente más el hecho de que la economía privada formal venezolana está a punto de desaparecer son causas más que suficientes para saber que el colapso va a seguir su curso.

Teniendo en cuenta que el ejército está totalmente amordazado por el gobierno bolivariano, es poco probable que se produzca una revuelta del mismo. Salvo que la situación de hambre y pestilencia en el país alcance tales niveles que incluso alguno de los generales que en su día fueron puestos por Chaves o Maduro se revuelva contra su amo y comience una guerra civil.

El otro caso que veo es la asimilación completa de Venezuela hacia un estado comunista y el consiguiente “apagón” total del país.

De cualquier manera no hay solución para esta crisis venezolana; pues a pesar de que pudiera haber una mejora de poco serviría el día que se produzca el inevitable colapso del sistema monetario internacional. Y para ello, para el último contango en el Comex, no queda demasiado ya.