«Y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.» Apocalipsis 20:3. Reina Valera.
Ese «Poco Tiempo» es conocido en inglés por la Little Season.
Mucho debate ha habido en los últimos años sobre el tema en los círculos conspiranoicos del cristianismo.
Un debate del que no puedo posicionarme con claridad en ninguno de los dos bandos.
No puedo decir con certeza que estamos en ese «Breve tiempo», ni que no lo estemos.
Pero creo que una de las maneras que tendríamos de saberlo es si se cumple una de las teorías que apoyan la temática: el ataque final al Campo de los Santos.
E incluso en eso hay muchas opiniones diferentes.
La dificultad de saber si estamos en el «breve tiempo» o no
Esta es una de las temáticas realmente complicadas de probar que nos dejan los asuntos misteriosos de la Biblia.
No es como la Tierra Plana o la Evolución, elementos ambos nada complicados de discernir y darnos cuenta de que ambas teorías: la del globo terráqueo en un universo infinito, y la evolución de los humanos desde peces pasando por monos son dos teorías grotescas.
Está claro que Dios creó la Tierra Plana o por lo menos, digamos, en un sistema cerrado, con las estrellas, el sol y la luna, y que es ecosistema estacionario.
No hay duda en ello. Ni siquiera 1 entre mil millones.
Lo mismo es para la Teoría de la Evolución y sus ideas aberrantes como la «fuera de África», entre muchas otras burlas estúpidas.
Pero en esto del Breve tiempo, es algo que no puedo comprobar tan fácil.
Ambos argumentos tienen sus puntos fuertes y débiles.
Los de la teoría de la Little Season, en mi opinión, fallan mucho en evidencias claras de que halla ocurrido el Milenio de Cristo en la Tierra, y me es complicado poder probarlo.
Pero tienen algo a favor muy importante: nuestra realidad política, económica y social, y nuestra historia son ficciones.
¿Qué quiero decir con esto?
- Que la historia oficial es falseada, y como mucho, una pantomima. Es decir, que son eventos gestionados, por decirlo así. Las guerras no son reales en el sentido de que ocurren de manera orgánica, sino que son coordinadas entre ambas partes, que al final son solo una. Es decir que los bandos son falsos, y las batallas y todo están ya predeterminados de antemano.
- Los políticos están todos metidos en las tramas conspirativas. Forman parte del teatro satánico, y no responden a ningún tipo de elección o liderazgo orgánicos. La monstruosa experiencia del Covid lo demuestra de manera clarísima.
- La economía y la tecnología son una estafa en el sentido de que vienen predeterminadas. Es decir, Elon Musk, o Bill Gates no son quienes parecen. Son simples actores, y toda su vida no ha sido más que un teatro. Los verdaderos controladores están detrás de las cortinas.
En resumen, la totalidad de las instituciones están podridas y participan de manera consciente en la corrupción y en los rituales satánicos de teatralización de la realidad.
Eso me dice que la posibilidad de que Lucifer haya cambiado la historia totalmente y nos haya ocultado el reinado milenario de Cristo podría ser una posibilidad real.
Después de todo, sería un momento perfecto para estar en una época final, de engaño total, en la que Satán, poco a poco, pero sin pausa, de manera relativamente rápida (¿Dos a cuatro siglos quizá?), se hiciera con el control total de la humanidad, y con un engaño final la preparara para asaltar el Campo de los Santos, que es donde estaría Jesucristo.
Ahí es donde acabo de mencionar el punto interesante que quizá sería la diferencia principal que nos desvelaría que estaríamos en la Little Season, pero no en todos los escenarios: el Campo de los Santos.
¿Nos será desvelado el Campo de los Santos? ¿Cómo sabremos qué es?
Este puede ser el punto clave para al final saber si estamos o hemos estado en la Little Season o no.
Porque el resto de cosas es muy difícil de poder ponerlas en una u otra categoría.
Si Satán domina al mundo en este «Breve tiempo», bien puede simular una especie de Tribulación, para hacernos creer que Jesucristo está a la vuelta de la esquina. Eso no debería ser imposible para el Dios del Engaño.
Pero también podríamos estar en la Tribulación de verdad, o en esos momentos como diría Mateo (24:37): «Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre».
Podría ser que estamos en ambos momentos.
¿Como saber con certeza?
Uno puede ir más a una teoría u otra, pero certeza total no hay.
Pero sí tenemos certeza de que ambos son momentos finales o casi finales.
En el de la Little Season es el momento final, donde Dios y Cristo destruyen a las fuerzas del mal para siempre.
En la Tribulación, Cristo viene y también los destruirá, pero dejará a Satán cautivo durante un año, siendo, visto así, una destrucción menor.
Hay algunas diferencias pero muy mínimas, pues ambos son momentos de auténtica desesperación para los cristianos y los seguidores de Dios, que en dichos momentos parece que están completamente acorralados y en una situación desesperada, siendo la fe en Cristo y en Dios lo único que los puede mantener.
El tema del Campo de los Santos, no obstante, requiere que Satán reúna a las huestes del mundo para asaltar la fortaleza donde está Jesus.
Aquí veo dos teorías principales: la racial, y la esotérica del Polo Norte.
La teoría de Raspail o Christian Identity
Esta sería la teoría racial.
En la novela de Raspail, «El desembarco», el Campo de los Santos sería Europa, que acaba inundada y colapsada por la invasión inmigratoria del Tercer Mundo.
Los paralelos con lo que están pasando en la actualidad, son cuando menos sorprendentes.
En los círculos de Christian Identity, el Campo de los Santos sería algo parecido, en este caso más bien los Estados Unidos, o los mismos más los sitios de cultura anglosajona o europea, como Europa, Australia, Canadá o Nueva Zelanda. En su teoría Satán vendrían a ser los judíos y sus ejércitos las masas interminables del Tercer Mundo invadiendo los territorios blancos.
Viendo lo que está pasando, estas ideas tendrían su lógica, pero visto de otro modo este fenómeno podría estar relacionado con el periodo del Apocalipsis, por ejemplo podría ser con el tema de las langostas (Apocalipsis 9).
Pero también tienen problemas como asociar un campamento de los santos a lo que hoy en día es Occidente, una sociedad totalmente aberrante, y que tiene de todo menos de Santa.
Los defensores de esa teoría dirán que los europeos son santos en potencia y que solo están en un momento de pecado extremo, supongo. Pero que eso no invalida que aún sean el Campo de los Santos, por serlo en potencia.
La teoría del Campo de los Santos en la Little Season
Esta teoría nos dice que el campo estaría en el extremo norte, o bien en Siberia o en el mismo Ártico.
Esa teoría vendría apoyada, entre otras cosas, con temas como lo de los mapas antiguos como los de Mercator.

Si a eso añadimos que el acceso al mismo, al igual que la Antártida, están prohibidos, no es muy difícil pensar que ahí hay algo que no quieren que veamos. Siendo este un punto muy importante a favor de la teoría.
Con la Antártida es lo mismo, y en ese caso totalmente relacionado con la Tierra Plana, pues si se pudiera viajar libremente allí sería fácil demostrar que la Tierra no es un globo volando a millones de kilómetros por hora en ningún Universo ridículo.
Por algo los gobiernos satánicos del mundo prohíben ir a ambos sitios.
Solo si son expediciones falsas, como la de Jeranism, Jeran Campanella a finales del 2024, entonces sí que son permitidas. Pero lo son para falsear la realidad, y al final no son más que otras teatralizaciones satánicas no diferentes de las supuestas noticias de tiroteos.
Entonces, la idea según esta teoría es que al final del todo, el mundo se uniría y marcharía con un ejército global al asalto final del Campo de los Santos en el extremo norte. Momento en el que el mismo se revelaría, y en un momento en el que parecería que las huestes satánicas están a punto de vencer, Dios los destruye con fuego desde el Cielo.
En esa teoría se entiende que la destrucción es total, y que luego de la misma tendríamos el juicio individual de cada uno con el tema del Trono Blanco.
¿Cómo podría ser ese escenario?
Tendría que ser con una temática de aliens.
Pero lo curioso es que las huestes de Lucifer, y su religión andrógina, también parecen requerir de aliens para formar su escatología falsa.
Es decir, que Satán primero habría de introducir a los aliens andróginos benevolentes, que nos declararán que son nuestros creadores del pasado, y que la Biblia y los textos o mitos religiosos siempre habían hecho referencia a ellos. Entonces, con esos aliens creadores del mundo y en modo de seres supremos el mundo estaría dispuesto a realizar la gran unión de todas las cosas; requisito para la Androginia, claro está.
Así los humanos se podrán convertir en seres supuestamente perfectos, capaces de convertirse en todo lo que quieran a placer, y disfrutar pues de su «naturaleza divina». Dando lugar a cosas como esa especie de sirenas transhumanistas, lo que nos da una pista de la filosofía o religión que está detrás de las mismas: el bafometismo.

Entonces, el mundo alcanzaría el momento de la Gran Obra, tan querido por los adoradores de los sátiros, con seres como esas «sirenas», parte humanos, parte animal, parte vegetal, y parte metálica.
Pero entonces, ahí, en ese momento de realización del mundo de ensueño de Baphomet, o justo antes del mismo (no lo sé), podría surgir un problema, con alguna otra civilización alien que está en contra de unos ideales supuestamente tan altos como son los de la pedofilia o el bestialismo.
Entonces, la humanidad solo tendría dos problemas a afrontar: los últimos y escasos fanáticos cristianos que quedarían en sus países clamando que lo que están haciendo es una abominación satánica, y un posible rival alienígena maligno en contra del comunismo espiritual que quizá habría llegado al Polo Norte, o en alguna zona septentrional.
Eso que acabo de hacer es una elucubración, opinión o idea de lo que podría acontecer si esta teoría de la Little Season actual fuera verdad.
Si así fuera, y de alguna manera similar o diferente, hubiera una unión mundial de todo el mundo para ir a atacar a un rival supuestamente maligno en algún lugar, probablemente en el extremo norte, entonces podríamos estar casi seguros que sí sería el momento final de la Little Season.
Pero seguramente para ese momento ya estaríamos muertos.
Me refiero a los que estamos en contra de la Androginia, y a favor de Jesucristo, nuestro señor.