Historia del capitalismo

Resumen de la historia del capitalismo

La historia del capitalismo es una de las más fascinantes y a la vez más ambiguas de la historia mundial.

Como es bien conocido el capitalismo surge en Europa donde empieza a desarrollarse desde los siglos XI al XV, donde poco a poco empiezan a expandirse la actividad comercial entre los diferentes territorios europeos con el auge cada vez más fuerte de la clase mercantil: la burguesía.

Para entender el capitalismo es importante saber que el sistema predominante en Europa anteriormente fue el feudalismo, modelo eminentemente aristocrático donde los señores y los siervos Vivian en sistemas que podríamos considerar bastante autárquicos.

Los señores feudales cobraban una serie de tributos en las tierras de su propiedad y cambio permitían a los campesinos vivir de la tierra, además de ofrecerles protección y seguridad. En ese sentido podemos decir que los señores feudales eran lo que la policía y el ejercito es hoy en día.

Lógicamente, el feudalismo tuvo grandes crisis en los siglos anteriores al nacimiento del capitalismo, crisis que cada vez fueron mayores y que terminaron con los últimos vestigios del sistema feudal, dando paso, además, al hermano político del capitalismo: la democracia.

El Capitalismo lo podríamos considerar como la Era Industrial
El Capitalismo lo podríamos considerar como la Era Industrial

La fase primera y previa del capitalismo se caracterizaron por:

  • Aumento poblacional y creciente emigración a las ciudades desde el campo.
  • Expansión ultra marítima europea, lo que llevo a ampliar aun mas el incipiente comercio inter-europeo.
  • Generalización desde el siglo XVI del uso del dinero.
  • Grandes revueltas campesinas.
  • Surgimiento de la burguesía, la clase de las ciudades, fuertemente vinculada al comercio y a los servicios, especialmente los financieros.
  • Crisis progresiva en las actividades agrarias debido a la mayor productividad de las incipientes actividades industriales.
  • Crisis creciente de las noblezas tradicionales, las cuales tuvieron que adaptarse poco a poco a la situación.

Capitalismo historia

No obstante, para entender un poco mejor la historia del capitalismo estaría bien conocer por encima el origen del sistema feudal anterior.

Y para conocer el nacimiento del feudalismo bien haríamos en entender un poco en que consistió la fase final del Imperio Romano, el precedente del anterior.

Aquí es donde tenemos alguna de las ambigüedades del capitalismo, pues a efectos prácticos, las fases avanzadas del Imperio Romano fueron una antesala del capitalismo, pero en versión antigua.

Los últimos siglos del Imperio se caracterizaron por una actividad comercial inmensa entre todos los territorios del imperio y entre el mismo y los territorios colindantes.

Bajo la seguridad y estabilidad del Imperio Romano se produjo un sistema de comercio y producción bastante avanzado con grandes conglomerados comerciales y artesanales.

El sistema económico del Imperio Romano se basaba en la propiedad privada, pues la mayor parte de los intercambios se daban entre partes privadas, ya fueran los vendedores ambulantes de las ciudades o los grandes terratenientes al vender su producción en los mercados.

La diferencia fundamental con el capitalismo actual es que el Imperio Romano era el sistema político romano, que no era de tipo democrático universal, como el actual.

Otra diferencia es que Roma no contaba con la unión global, como se llego a conseguir con el capitalismo, sino con una unión, por decirlo así, mediterránea y europea.

El alcance de su mercado interno no era, pues, “global”.

Así mismo, otro componente fundamental que no diferenciaba a Roma del capitalismo posterior era el hecho de que los avances tecnológicos, y en particular la Revolución Industrial aseguraron que el desarrollo de la economía privada de los siglos capitalistas pudiera tener el crecimiento tan espectacular que tuvo.

Historia capitalismo y feudalismo

No obstante, lo que aquí interesa es el hecho de cómo surgió el feudalismo, hecho que marcaria fundamentalmente las características autárquicas del mismo.

El colapso del Imperio Romano, sobre todo del de Occidente, fue catastrófico.

El mismo no solo acabo con la estructura política, sino con la económica y social. Por ejemplo, la caída del comercio supuso un equivalente a una caída del PIB que en términos actuales bien podría ser del 80 o 90% en muchos lugares.

Todas las rutas comerciales – antes seguras – fueron casi completamente destruidas.

El anterior proveedor de seguridad general: el Imperio, desapareció del mapa, quedando después del mismo una anarquía política con cientos y miles de territorios desperdigados por el antiguo territorio.

Por lo tanto, el resultado del colapso político y económico del Imperio dejo a Europa en una situación de anarquía, con decenas de tribus barbaras viajando incesantemente por los cuatro rincones del continente y con los antiguos señores territoriales luchando pos sus vidas, al igual que sus súbditos.

Por eso, es fácil entender el clima de desconfianza general que había en el continente en esos siglos que van del IV al XI o XII.

En un panorama como aquel, la reacción social más lógica fue la de buscar la supervivencia a todo coste.

La supervivencia consistió en cerrarse lo máximo posible al exterior, en construir comunidades territoriales autoabastecidas en las que los señores territoriales procuraban la defensa militar y los campesinos el pan.

Era pues, un clima anti comercial.

En general, no se sabía si por el viejo pavimento romano iban a venir algunos comerciantes o alguna tribu bárbara.

Poco a poco la construcción de castillos y la profesión guerrera fue ganando peso en la estructura sociopolítica.

Por lo tanto, en resumen, podemos ver que el feudalismo autárquico surgió después del Imperio Romano global.

Es decir, en donde antes había un imperio y una autoridad final a la que rendir cuentas, luego de la caída, hubo miles de pequeños territorios, anarquía política, caos e inseguridad reinantes.

La caída del modelo global produjo el caos.

No es de extrañar, pues, que se formase un sistema como el feudal.

Historia del capitalismo mundial

Por tanto, visto así, podemos comprender que el capitalismo fue un equivalente moderno a la construcción del Imperio Romano antiguo, solo que desde un punto de vista mucho más avanzado, tanto desde el punto de vista económico-productivo, social y político, por no decir, que el alcance global del mismo seria como la misma palabra lo indica: globalización total como estadio final del mismo.

Así, tenemos que conforme los siglos fueron pasando en el feudalismo se fueron consiguiendo cosas poco a poco:

  • Retorno poco a poco de la confianza en las rutas comerciales.
  • Progresiva unión de los pequeños señoríos feudales según afiliación de pueblo, hasta acabar llegando a los Estados Nación.
  • Lo anterior fue un proceso fundamental que conllevo, nuevamente, a la expansión de los mercados locales y regionales, hasta alcanzar los nacionales (efecto economías de escala).
  • Progreso tecnológico que fue ganando poco a poco aumentos de productividad.
  • Después de los siglos de crisis, establecimiento tímido, pero paulatino, de la confianza y de las instituciones de seguridad. A más seguridad, más comercio. Ir al punto primero.

Como vemos, el nacimiento del feudalismo surgió de una desconfianza total en los territorios europeos, y con el paso del tiempo, aunque muy lentamente, la confianza fue retornando.

Con esa confianza, no solo aumento el comercio, sino que los fuertes lazos estamentales fueron suavizándose hasta poco a poco conseguirse una sociedad emancipada.

Con ello surgió la hermana política del capitalismo: la democracia.

Capitalismo en la historia: Revolución Industrial

Quizá, el aspecto más fundamental del capitalismo moderno, y que lo hizo tan diferente de los demás sistemas de la antigüedad, fue el increíble desarrollo tecnológico del mismo.

Ese desarrollo tecnológico, se implanto como nunca antes, en la conocida Revolución Industrial, donde la productividad de las naciones europeas se multiplico por 30 en cuestión de un par de siglos.

Por decirlo de alguna manera, la productividad del mundo se mantuvo similar durante milenios, y en cuestión de doscientos años la misma se multiplico por 30.

Visto de otra manera, x habitantes mundiales estaban acostumbrados a vivir con una producción de y, y de repente se vieron como podían disfrutar de una producción de x * 30, para una misma población.

En este caso, no debemos olvidarnos de que en los primeros siglos de la Revolución Industrial, la población beneficiada de dicha productividad fue la europea, que acabo conquistando el mundo y que acabaría por implantar el modelo capitalista en los cuatro rincones de la Tierra, además de la expansión de la democracia parlamentaria.

Después de la primera Revolución Industrial, allá por 1750, surgió la segunda, alrededor de 1850, con la inclusión de nuevas fuentes de energía como el carbón y la electricidad.

El resto es historia.

La historia del capitalismo globalizador

Las bases ya estaban puestas para el increíble crecimiento del sistema capitalista democrático mundial de los siglos XIX y XX.

A pesar de las graves crisis durante el camino, como los comunismos y los nacionalsocialismos, el capitalismo democrático siguió avanzando hasta cotas cada vez más altas, sobre todo en el campo político, con la democracia.

Contrariamente, y aunque parezca difícil de ver, el capitalismo de libre mercado y propiedad privada ha retrocedido mucho, lo que ha venido de la mano del crecimiento de los gigantescos estados del bienestar de los países avanzados.

Todo esto parece culminar en la globalización, lo que nos da pistas de que el mundo va hacia una unión política, social, económica y, posiblemente, religiosa.

No obstante, todo parece indicar que cuando se llegue a esa unión global, que en lo social y cultural ya se ha llegado casi de hecho, hallamos entrado en la fase post-capitalista, o al menos lo que podríamos considerar como última fase del mismo o de “transición”.