La esencia Andrógina de lo Falso: la Mentira como parásito ontológico de la Verdad

Antes de la caída del Edén los humanos eran perfectos y buenos.

Esto es: no hacían el mal y no mentían.

Ahí está la esencia fundamental del reino de Dios: no mentir.

La mentira aparece como la rebelión primaria, pues la misma implica negar a Dios.

Ahí es donde entran Satanás y sus huestes y donde empieza el desarrollo de la androginia, la cual es el mismo resultado de mentir, y en última instancia la esencia de la Mentira en sí misma.

Cuando la Mentira necesita de la Verdad para existir

Tenemos que pensar que la mentira es algo que sucede Post facto, ya que si no existe la verdad, no tenemos la posibilidad de mentir.

Sin la verdad la mentira no tiene sentido en su existencia.

Por lo tanto no es solo inferior a la verdad por razones morales, sino también ontológicas.

Primero tenemos que tener la realidad, la verdad, el humano.

Luego, en un acto de rebelión, surge la mentira para cambiar la verdad, para cambiar la realidad y para cambiar al humano.

El andrógino, pues, nace de esa rebelión y su existencia requiere de esa dualidad verdad-mentira, o al menos el ir corrompiendo a la primera con la segunda, hasta llegar al supuesto estado perfecto final, que sería la Androginia perfecta.

Esa supuesta perfección, llamada entre otros nombres «todos somo Uno» (We are one), se supone que integra todas las posibilidades; término que les encanta a los ocultistas. Se supone, entonces, que el bien y el mal son integrados, ya que nunca fueron más que una ilusión. Es decir que al fin y al cabo eran lo mismo.

El bien es el mal y el bien es el mal.

Eso es lo que los andróginos quieren que creas.

El problema es que en la búsqueda del andrógino perfecto has de sacrificar a toda la Verdad, pues es un proceso de sacrificio permanente y creciente.

Entonces lo que queda es algo que es totalmente opuesto a la verdad.

¿Y qué es opuesto a la verdad?

La mentira.

¿Y cómo se manifiesta esa mentira en esa gran obra que buscan?

Con la androginia.

La androginia pues es la mentira, y la mentira es la androginia.

Así es.

Y no dejes que te digan que hay una androginia buena y otra mala.

No.

Es un oxímoron y un truco de palabras.

Androginia es solo una, igual que la mentira.

El Rebis alquímico: la unión andrógina de Verdad y Engaño

Unión de los opuestos alquimia
Rebis alquímico

La alquimia, y prácticamente todas las religiones y escuelas esotéricas, con la excepción de la cristiandad pura y fuera de las garras del estado, evocan ese concepto ideal de unión de los opuestos.

Es la esencia de sus creencias.

El resultado final de sus propuestas es la disolución de los opuestos.

Te dicen que disolviendo la verdad es como consigues el Nirvana.

Y para ello implícitamente reconocen que necesitan usar la mentira.

Es una confesión de facto de que tienen que usar la mentira para así disolver la verdad.

¿Entiendes entonces el por qué de los rituales de mentiras constantes en todos los ámbitos de la sociedad, ya sea la corte de ministros, el ayuntamiento, o los medios de comunicación que elaboran las noticias?

Según el andrógino la verdad hay que disolverla, y para ello, entonces lo lógico es usar mentiras.

Así puedes llegar al «ye shall be Gods», y convertirte también en el mismo andrógino.

O sea, sacrificando la verdad es como puedes conseguir el premio final.

Eso es lo que piensan los masones y otros muchos ilusos, o no tan ilusos, pues más que ilusos, se trata de seres perversos. Esto se entiende también con comprender que la androginia en realidad es la manifestación del Mal, como concepto ontológico, pues incluye a todos los pecados y aberraciones de la existencia, desde la envidia, a la codicia, pasando por la altanería.

Ahí a veces el tema se vuelve confuso, pero lo esencial es lo siguiente: para llegar al Mal, hay que igualar a la verdad y la mentira. Es decir, hay que mentir para disolver la verdad, y así llegar al estadio deseado conocido como Mal.

Falsos eventos y ocultación

Esto se puede ver en todos los ámbitos.

Uno de ellos es la relación de los falsos eventos con el carácter parasitario de la mentira con respecto a la verdad.

¿Por qué se hace el falso evento?

Para engañar.

Pero eso no es así porque sí.

Los servidores de Satanás no crean falsos eventos por amor al arte, o para ganar un poco más de dinero – del que tienen ya el control total -, o para conseguir ventajas políticas, al menos no como objetivos principales; que también, pues son cosas que obtienen de manera secundaria. El objetivo primario, no obstante, es agradar a Satanás, el Gran Andrógino de nuestra existencia.

¿Qué es necesario para la creación de un falso evento?

Que haya una verdad, o visto de otra manera, que el público perciba al evento como verdad.

Es una manera clara de ver que la mentira necesita de la verdad para poder manifestarse.

Te enseña una cara pero te oculta otra.

Metamorfosis y ocultación como sacrificio de la Verdad

¿Por qué los Ángeles Caídos y sus descendientes son asociados al shape shifting?

Porque es un arma que usan los mentirosos para aprovecharse del juego trucado de la realidad física.

Por eso fueron expulsados del Cielo.

Sin embargo, en el plano físico, el uso de los poderes de metamorfosis andrógina, permite jugar la partida con ventaja, y una de esas ventajas clave es la capacidad de engañar. De presentarte como algo que no eres.

Por eso Loki y muchos más dioses siempre hicieron uso de los cambios de forma para conseguir sus objetivos.

Pero, de nuevo, volvemos a lo mismo: se requiere aparentar lo que no se es, es decir engañar, en pos de sacrificar la verdad. Esto es, sin la verdad, no existe la posibilidad de absorber el conocimiento necesario para acometer la abominación de las mezclas metamórficas.

El problema antológico de la Androginia

Si llegamos a la conclusión de que la mentira es un ente parásito de la verdad y depende de la misma para su existencia, entonces la consecución de la androginia tiene un problema.

Si se consume toda la verdad, ya no se puede mentir más.

Ese sería el estado perfecto de la androginia.

Pero es un sin sentido, pues la androginia es la mentira en sí misma, o la misma representación del mal.

No puede existir la mentira sin que haya verdad.

Satanás no puede ganar pues su existencia es derivada.

No existe por sí mismo.

Es un ser copiador.

Un ser falso.

Pero lo que no es falso es todo el daño que ha hecho para llegar a este punto previo a la consecución de su reino de falsedad.

Ni tampoco es falsa la cantidad de seres trabajando para él, ya sea de manera directa, o indirecta, como la práctica totalidad de la sociedad.

Esas son realidades que quedan escritas fuera del Libro de la Vida.

Sus actos en pos de la mentira parece que no tienen consecuencias en esta vida física.

Eso es lo que piensa casi todo el mundo.

Pero ese trabajo para avanzar la mentira queda grabado en algún sitio.

Algún día se pedirán cuentas por el mismo.

El salario de la mentira es la muerte.

La androginia es eso mismo: mentira, mal y muerte.