Elon Musk, un falso libertario y adorador secreto del socialismo

Vivimos en el reino de la falsedad, y Elon Musk, el supuesto adalid de los «libertarians» no es más que otra figura totémica de esa ficción.

Nos lo venden como un supuesto libertario de la propiedad privada, pero en el fondo no es sino otro adorador secreto de Mammón.

Aquí no voy a hablar de su falsedad en temas más esenciales, en realidad, como la falsa exploración espacial, sino que voy a intentar enfocarlo más en el tema de la economía.

No se puede ser libertario y tener unas contradicciones tan grandes como las que tiene Musk.

En el pasado demostró en muchas ocasiones que su libertarismo es espurio, pero el último episodio con su predicción de la Alta Renta Universal, le despojó de la careta.

Su referencia a la sociedad utópica socialista-anarquista de la literatura de Ian Banks, y su Cultura, como lo más parecido a lo que cree que está por venir, es un escenario aterrador para un verdadero libertario.

Visiones socialistas de un supuesto libertario

La idea de Musk es que la situación actual es la que es, y no hay que darle muchas vueltas a la misma en términos de organización de la sociedad.

El mundo está enfrascado en un intervencionismo y una deriva socialista cada vez más atroz.

Musk lo reconoce al intentar paliarlo con soluciones como DOGE, o continuos comentarios sobre que hay que parar la visión cada vez más liberticida del partido demócrata.

Pero por otro lado, parece que al mismo tiempo defiende cosas que provoca ese infierno intervencionista en el que vivimos, como el abominable programa de las visas H-1B, un nido de corrupción realmente inmundo, como no podía ser de otra manera viniendo del estado de corte socialista moderno.

Entonces, según Musk no se puede hacer mucho contra esta deriva socialista, sino empujar aún más en el lado tecnológico, hasta crear el mundo de la abundancia, y ahí, entonces, para solucionar el futuro problema de desempleo, entonces crear una renta universal de gran importe.

Es más, en su visión de sociedad similar como la de la Cultura, se entiende que la misma se convertiría en una utopía socialista tal y como ocurre en la visión galáctica de Banks.

Pero ¿por qué un libertario daría por buena una sociedad socialista donde, digamos, el 90 o casi 100% de la población dependa de una paga estatal?

Ahí es donde viene la incongruencia y la confesión de que es un falso libertario.

Pero no solo eso, sino que además es una confesión declarada de cual es su verdadero objetivo: la creación de una sociedad de seres andróginos con capacidades de metamorfosis generalizada.

Vamos, el sueño húmedo de cualquier comunista y también del mismo Satán.

Pero las cosas para un libertario de verdad no tienen por qué ser así.

El problema de la visión (anti)libertaria de Musk

El problema es que Musk da por bueno el que existan cantidades cada vez mayores de parásitos socialistas.

Si somos honestos, en un mundo de verdadera justicia libertaria, la sociedad de los Estados Unidos debería romperse por completo.

No habría cabida para trabajos corruptos de ayuntamientos (anti-trabajos o no-trabajos en realidad), ni colectores de pagas, sino que todo sería provisto por el mercado privado.

Los ciudadanos tendrían que depender de sus ahorros, y la mayoría invertirían.

Si esas inversiones acaban en empresas de inteligencia artificial, entonces no habría necesidad de dar ninguna paga de Alta Renta Universal.

Los ciudadanos problemáticos, o sea, los innumerables parásitos que pululan por las sociedades modernas, serían expulsados de las mismas, algo que sería lo realmente deseable para cualquier libertario.

Después de todo, ¿qué son los puestos públicos en ayuntamientos o entes regionales o estatales sino UHIs (Universal High Incomes)? Después de todo el trabajo que hacen es la antítesis del concepto de «labor». Por no decir que más bien son ocupaciones que podríamos llamar «anti-trabajo».

Lo mismo se puede decir de las abominaciones que son las pensiones públicas, que también entrarían dentro de lo que llamamos UHI.

Las cosas como el Ingreso Mínimo Vital, tan populares, y cada vez más, en sitios como España, no llegan al término de «renta alta», pero tiempo al tiempo.

Los verdaderos libertarios rechazarían una sociedad que tenga que imponer una UHI, pues sería el reconocimiento del triunfo del socialismo parásito, después de todo.

Se entiende de manera lógica e inmediata que sería una imposición forzada. Igual que ha sido forzada la democracia y todas las aberraciones que se han ido imponiendo después como la «Sanidad Universal», y otros conceptos igual de monstruosos.

La idea de que la sociedad será ideal y no le faltará de nada es completamente falsa.

Puede parecer que el segundo término sí se podría cumplir, pues sí que parece que podríamos entrar en esa super-abundancia de la que no paran de hablar. Podría parecer que la sociedad estaría nadando en lo abundante, pero no es así. No puede serlo en una abundancia de tipo forzada. No puede ser una abundancia en la que el nuevo Dios andrógino prohiba la carne y nos de abundancia infinita de potingue artificial.

¿Qué abundancia es esa?

Si se refiere a la abundancia de Satanás, o sea falsa, entonces correcto.

Al final, no muy diferente de la comunista: «abundancia en apariencia» después de todo.

Sociedad de Do as thou wilt

Al final, la sociedad de Musk conduce a una de tipo «Do as thou wilt», o sea «haz como te parezca», más o menos.

Todo tendrá cabida.

Sexo de todo tipo, incluso entre ancianos y seres considerados menores.

Viajes «intergalácticos».

Cambios de sexo o apariencia a placer.

¿Y qué no?

Después de todo, ¿qué no se puede conseguir en esa sociedad de andróginos cambiaformas semi-divinos?

Después de todo sería como una sociedad de dioses.

Nada menos que el triunfo de la serpiente del Génesis.

Ahí, por ejemplo, los gnósticos, o muchos creyentes en el hitlerismo esotérico, estarían contentos, con la posibilidad de convertirse en pazuzus, o una hora más tarde, ser hombres-perro, y lo que se te ocurra.

Al final, la visión de Musk vino a ser la misma que la del sueño gnóstico, o sea de la tesis de «Ye shall be like Gods».

Pero si lo piensas bien, ¿qué puede tener de bueno una sociedad donde todos los seres son iguales?

Sí, pueden cambiar de formas o meterse a hacer cualquier historia de avatares en la Realidad Virtual, pero la lógica me dice que tendría que ser en un entorno de control absoluto de tipo tecnológico.

¿Serían seres diferentes entonces?

Eso es lo que no se puede responder sin caer en la incongruencia.

Y donde hay seres totalmente iguales, no hay libertarismo.

Lo que hay es el contrario del libertarismo.

Lo que tendríamos es la utopía socialista.

Entonces ¿por qué Musk da por bueno que la sociedad introduzca una HUI?

Porque Musk es un libertario falso.

De hecho, es mucho más que eso.

Su personaje en su totalidad es una falsedad.

Es un actor que ya está insertado en los planes de la Gran Obra. Eso sí, un actor importante, dentro de las jerarquías socialistas.

Un libertario de verdad jamás podría proponer eso.

Es una abominación además de una contradicción conceptual o filosófica.

Es más, un libertario de verdad sabe que si no fuera por la imposición del socialismo actual, del que la mayoría de la sociedad es culpable, las cosas serían muy diferentes, y no habría necesidad de convivir con los seres parásitos que nos tienen secuestrados políticamente. Pues lo que vivimos hoy en día no se diferencia en mucho de un secuestro oficial.

No habría necesidad de crear HUI.

Pero claro, en ausencia del estado tampoco habría necesidad de tener personajes falsos como Musk.

Su personaje se desvanecería igual que los parásitos que están, aparentemente, en contra suya.

Pues todo al final, no es más que eso: un juego de apariencias.