Serotonina y parasitismo, una oscura conexión

Hace tiempo que escribí una pequeña entrada sobre la serotonina y lo mucho que la misma es defendida por el sistema, tanto desde el Estado como por parte de la gran mayoría de seguidores de “medicinas alternativas”, quienes ven el triptófano como algo muy beneficioso para nosotros.

Es en ejemplos como este donde se puede comprobar que no hay mejor manera de derrotar a tus enemigos que convenciéndoles que aquello que los envenena lentamente es el remedio para sus problemas.

Con la serotonina estamos en uno de esos ejemplos magistrales, donde “medicina alternativa”, multinacionales y el Estado están de acuerdo, sin darse cuenta; bueno, los primeros, porque es evidente que los segundos, o una parte de ellos saben de qué va el tema perfectamente.

Las opiniones a favor de la misma son generalizadas, pudiendo encontrar en sitios como unisima, Quo, purafelicidad o innatia.

Los inhibidores selectivos de la recaptacion de serotonina (ISRS) son unas de las drogas que más “éxito” han tenido en las últimas décadas y son una de las bases, sino la principal, de los tratamientos contra la depresión prescritos por el Estado; para la alegría de las farmacéuticas, claro.

Este es el principal medicamento para la depresión en el mundo y el nombre del mismo te lo está diciendo: “la serotonina es buena”, ergo hay que aumentarla.

Lo mismo te dicen la mayoría de curanderos y expertos de medicina alternativa, pues todos han llegado a la conclusión de que el triptófano es bueno porque aumenta la serotonina; ergo, la serotonina es buena.

Como puedes ver, el “naturista” de la esquina y AstraZeneca están de acuerdo en esto, cuando parece que son antagonistas.

En el fondo, no son tan antagonistas como parece.

Ambos, por activa o por pasiva, están fomentando el aumento de la serotonina en las sociedades, unos por convicción y los otros por conveniencia.

La convicción de muchos “homeópatas” que creen que con ello están haciendo el bien a sus pacientes.

Y la conveniencia de muchos intereses corporativos que saben que infestando la sociedad con cantidades cada vez mayores de serotonina obtienen un resultado social deseado que les conviene.

¿Pero por qué iban a estar interesados los sectores farmacéuticos y estatales en destruir la salud de la gente?

Pues los primeros porque así obtienen más beneficios y los segundos porque así tienen más trabajos (buenos trabajos estatales se entiende).

Claro, esto último es difícil de entender si te mientes a ti mismo, pero si miras con la verdad dentro de ti lo entenderás perfectamente.

Este tema me lo refrescó de la memoria un post del forero Haidut en el foro “raypeatforum.com”, en el cual el mismo argumenta que la serotonina crea zombis obedientes, siendo el sueño húmedo de cualquier gobierno.

El mismo nos habla de un post anterior donde se demostraba, en teoría, que los cangrejos expuestos a bajas dosis de los ISRS se volvieron agresivos, homicidas y en general más psicóticos, con todo tipo de comportamientos anormales.

De alguna manera el autor comenta que puede que detrás del aumento de esta fiebre mundial a todos los niveles por la serotonina haya algo más que un error de opinión.

Sin darse cuenta casi ha descubierto una verdad muy dura: que en este mundo muchas cosas que pasan por “casualidad” en realidad no son tanta casualidad.

En otros estudios que comenta en el post inicial nos recuerda que:

“Algunos parásitos manipulan a sus huéspedes para comportarse de manera que ayuden a la propagación de más invasores a nuevos ecosistemas o huéspedes…Los investigadores descubrieron que podían reproducir este comportamiento incrementando los niveles de serotonina, indicando que los parásitos podrían usar el mismo mecanismo”.

“Ellos encontraron que incrementando la serotonina en babosas no infectadas las hacía buscar más nematodos, mientas que reduciendo la serotonina hacía que esas babosas removieran su afinidad por los anteriores. El resultado concluye que la serotonina es parte del sistema de control de los nematodos sobre las babosas”

“Otros parásitos también usan la serotonina para manipular sus huéspedes por creencias. Por ejemplo, algunos gusanos espinosos cambian el comportamiento de sus huéspedes anfípodos para poder llegar a su siguiente huésped, los patos. Los gusanos incrementan la serotonina en el anfípodo, causándoles que vayan a merodear en la superficie para así ser comidos por los patos. De una manera similar el trematodo Euhaplorchis hace que su huésped sea una víctima más fácil de los pájaros haciendo que los anteriores vayan más cerca de la superficie.”

¿Sería raro que los que controlan el poder de este mundo no intentarán hacer algo así para poder aprovecharse de nosotros de una manera muy sutil?

Parece que hay una más que posible relación entre estos comportamientos un tanto extraños y el deceso de esos huéspedes tan ingenuos.

Esto me recuerda al tema de las abejas y como las mismas son “hipnotizadas” en masa por la Reina para que trabajen para ella sin que las mismas se den ni cuenta.

¿No estaríamos ante un caso similar?

Dinero, parasitismo y salud

La clave del asunto está en que las insospechadas masas no se den cuenta de que están siendo engañadas.

El fundamento está claro.

Para que los poderosos puedan llegar a obtener incluso más beneficios necesitarían de unas masas incluso más manipulables y manipuladas.

Una de las maneras de conseguir esto sería mediante el “envenenamiento consentido” de las mismas con drogas de este tipo, consiguiendo un doble objetivo: hacer un montón de dinero, y lo más importante, zombificar más aún a las esos huéspedes que no son capaces ya de pensar por sí mismos, más allá de lo que la campaña de marketing digital les haya dictado.

Esto no es más que un parasitismo espiritual del más alto nivel, al lado del cual, el parasitismo en las babosas y demás cuestiones queda casi sin importancia, pero que en modo de ejemplo, nos sirve para ver que los casos de parasitismo no se quedan en las formas más elementales de vida, sino que suben muchos escalones hasta llegar a los más altos de la vida en esta Tierra.

En cierto modo, aparte de hacerse multimillonarios y obtener un gran poder, todo este proceso de zombificación e id idiotización parece que nos estuviera llevando a algún sitio, casi como en los ejemplos de antes, casi como si un esos parásitos buscaran incluso algo más de lo que ya tienen.

¿Qué podría ser ese algo?

Eso lo dejo para ustedes.

Lo que sí puedo afirmar con toda certeza es que en este tema de los IRRS hay gato encerrado.

Te voy a dar un ejemplo de la mejor “serotonina” que puedes encontrar para aliviar algunas ansiedades.

Es gratuito y es bastante abundante.

Se llama luz del día y solo tienes que salir a la calle para obtenerla.

Más barato y eficiente – menos rentable para las farmacéuticas – que el Prozac o el triptófano.

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