Idioteces keynesianas 2014 I

 

Este comienzo de año 2014 se vislumbra como uno de los más alcistas que se recuerdan. La opinión del público general es alcista. Los optimistas poco a poco van ganando fuerza y los políticos como no por trigésimo octava vez nos afirman que la crisis ha terminado. Tenemos incluso anuncios por parte del presidente español, Mariano Rajoy, de que va a bajar los impuestos próximamente. E incluso están saliendo convocatorias de oposiciones públicas, sobre todo en entes locales y autonomías.

El tipo de interés del bono español a 10 años está en 3.75% y el portugués en 5%. Me pregunto cuanto tardarán en mantener esos niveles de fantasía. Ciertamente es una oportunidad de oro para empezar a posicionarse bajista contra esos tipos. Es una de esas inversiones que hasta un niño de 5 años vería.

 

¿Estamos a punto de ver hiperinflación en Argentina también?

 

Pues por lo que dicen en lanación.com es muy probable que sí. Los bancos no están solo aumentando de manera dramática los tipos de interés, sino que además están recortando el tiempo para el que dan los préstamos temporales. Los que daban préstamos a tasa variable a 5 años los han bajado a 40 meses y otros incluso no dan préstamos a más allá de 6 meses. Parece que los bancos van anticipando ya una estampida de proporciones mayores.

En el artículo hay varios ejemplos de las tasas de interés que se ven en las páginas webs de los bancos como:

  • HSBC. Tasa nominal anual (hasta 12 meses): 39%. Costo financiero total con seguro de vida: 61,29%
  • Citi. Tasa nominal anual (12 meses): 49%. costo financiero total con IVA: 83,16%
  • Provincia. Tasa nominal anual (hasta 72 meses): 49%. Costo financiero total: 59,74%

Si esos son los tipos personales que la economía argentina puede dar a sus ciudadanos, me puedo hacer una idea de cuales son las políticas económicas del país sin necesidad de leer todos los días la noticias de sus periódicos o televisiones.

De todos modos, si la hiperinflación está al llegar allí, esos tipos de interés serían buenos; para el deudor. Si es así, la banca dejará de dar préstamos en breve, o en otras palabras el sistema de crédito y financiero estallará.

Esto es normal en un país que tras devaluar su moneda de la manera más vil decreta normativa para impedir a sus empresas que puedan trasladar al precio final de sus productos los aumentos de costes que se producen por dicha devaluación. Ya han intentado fijar precios máximos en productos de supermercados este año y como comprobarán dentro de no mucho verán los supermercados cada vez más vacios. Da igual que el país sea un productor de alimentos de primer orden mundial.

No es de extrañar que Moody´s espere una devaluación del peso Argentino del 50% en 2014.

Sin duda Argentina es un candidato a disputar a Venezuela el premio a país más inflacionario del año. Una gozada para los keynesianos, y para Krugman y Stiglitz. Su método para salir de las crisis. Imprimir y endeudarse más. Vaya par de criminales.

Un paso más de Argentina en la destrucción de la democracia y en su transición al totalitarismo o la desintegración.

 

Cuanto mayor es el salario mínimo mayor es el desempleo juvenil

 

En un artículo publicado por Steve H. Hanke, en el cual se puede ver que los datos nunca mienten; por mucho que la propaganda de las fuerzas de la envidia y la destrucción intenten hacer ver lo contrario.

Los países de la UE con leyes de salarios mínimos tienen tasas de desempleo mayores que los países que no tienen leyes sobre este punto.

El dato es incluso más pronunciado si se toma en cuenta el desempleo juvenil. En los 21 países donde hay leyes de salarios mínimos (incluido como no España), el 27,7% de los jóvenes están en paro (si contamos a los que estudian sería un apaga y vámonos). Este dato es del 19,5% en los países que no tienen esas leyes. Esto es algo que no sería difícil de pronosticar para alguien con un mínimo de conocimiento de economía. Economía de verdad; no los fantasiosos que pululan por los ministerios de economía del mundo.

Evidentemente, la tasa de desempleo sería mucho menor si el país tuviera una economía comunista. Pero en ese caso ocurriría que los salarios serían un 90% inferiores a los de ahora. Tal y como ocurría entre la RFA y la RDA o entre Corea del Norte y Corea del Sur.

Poner salarios mínimos elevados es un método de conseguir muchos votos. Por eso es normal que la tendencia bajo el sistema democrático sea al crecimiento de estos salarios. La tendencia en el tiempo será a un salario mínimo obligado para todo el mundo. El camino final de la democracia es el totalitarismo. Esos es algo que hasta los liberales ingenuos comprobarán algún día.

 

Francia camino al abismo con prisa y sin pausa

 

La inversión extranjera en Francia cayó un 77% en 2013. Para encontrar una inversión más baja que esta hay que irse a 1987 y en el 2007. ¿Alguien duda que uno de los próximos epicentros en la carrera al abismo será Francia? Me la juego a que el bono francés va a ser uno de los líderes en los noticiarios en la siguiente ronda de cócteles de esta depresión. Y la próxima vez a lo grande además. Aquí ya no estamos hablando de Grecia y su minúsculo mercado. Sino de la orgullosa Francia.

Alemania casi caudruplicó su inversión extranjera e incluso España tuvo un aumento del 37%. Sí, incluso la paralítica España. Esto es una señal de que el año 2013 fue ya un año de “recuperación”. Con las bolsas habiendo subido un 40% y aún así Francia consiguió espantar a la gente. Normal. Con las políticas de Hollande. Otros no han hecho nada o poco, pero al menos se han estado más o menos quietos. Hollande ha aprovecha estos años de “vino y rosas” para hacer lo que un demagogo hace: para acelerar aún más la futura ruina del país. Como la cosa va bien, es momento de repartir. No puede ser menos en la era del altruismo. Hasta que se acabe el capital señor Hollande. Luego ya no habrá nada que repartir. Será un bonito espectáculo en Francia; sobre todo en París, donde se verán disturbios de tal magnitud que la guerra de Siria parecerá un campamento veraniego de boy scouts en comparación.

Para parar la sangría el señor Hollande ha lanzado un plan para intentar atraer otra vez a los inversores que han huido del país mediante unos pequeños recortes de impuestos. Creo que este plan no va a ir muy lejos y más cuando sus puntos principales para beneficiarse de esas bajadas de impuestos son que: las empresas necesitan contratar más trabajadores; y que Hollande presionará a las empresas que no contraten.

O sea, en realidad una medida para espantar más negocios del país. Así va a invertir en Francia la abuela de Mr. Hollande. Nadie en su sano juicio invertiría dinero ahora en Francia. Solo multinacionales corruptas a través de contratos conseguidos mediante amiguismos políticos.

Que a nadie le extrañe que el desempleo no deja de subir en Francia. El año pasado subió un 5,7% y Hollande dice que el desempleo está estabilizado. Que bueno es vivir en Eurodisney.

Y se supone que estamos en la recuperación. Con los tipos de interés casi a cero y barra libre de financiación para los gobiernos cortesía de los bancos centrales. Si con la recuperación tienen el paro que tienen, ¿Qué ocurrirá cuando quiebre el BCE? Pues que el peso del estado francés en la economía, el más alto de la UE con el 56%, llegará a ser del 80 o 90%, y entonces la inversión extranjera en Francia caerá casi a cero.

 

Crisis monetaria en los mercados emergentes

 

Las divisas de los mercados emergentes han soportado una gran presión en los últimos meses debido a los mercados bajistas en las materias primas. Países exportadores de materias primas como Canadá, Australia o Brasil han visto sus divisas caer bastante.

La soja, el café, el maíz, el trigo, oro, plata, han caído sustancialmente el último año. Esto no ayuda en nada a los exportadores de materias tampoco.

Otro caso de país emergente que está viendo su divisa devaluada de manera muy fuerte es la lira turca, que con la inestabilidad política en el país de los últimos meses está viendo como su moneda se está yendo por el retrete. Desde el 2008 la lira se ha depreciado un 58% con el dólar. No hace falta ser un genio para darse que la inflación es rampante en el país.

Esto es un problema teniendo en cuenta que la exposición financiera internacional con Turquía ha aumentado de 50 a 350 miles de millones de dólares en 10 años, de los cuáles el 5% son de bancos griegos.

turkish lira

Así mismo el déficit por cuenta corriente es de cerca del 8%.

Con esas cifras y la inestabilidad del país es cuestión de tiempo que haya una crisis financiera de proporciones mayores en el mismo. Creo que no es momento para invertir en la bolsa turca o en nada turco en particular.

Venezuela y Argentina están intentando de manera desesperada defender sus monedas. Pero no se dan cuenta de que con sus políticas devaluatorias (confiscatorias para los ahorradores) lo único que consiguen es ahuyentar a los inversores y arruinar a los ahorradores del país. Así es normal que los países se estén adentrando en los preliminares de posibles hiperinflaciones. Si a eso le añaden el problema de imponer controles de precios máximos y otras políticas ruinosas el camino a las catacumbas no hace sino allanarse.

Un caso patético es el de Venezuela y sus tipos de cambio de divisa paralelos. En el tipo de cambio oficial solo pueden trabajar las empresas y grandes conglomerados relacionados con el gobierno. Estos intercambian bolívares a 6 y los venden luego en el mercado negro a 40. La población (el 99,9% restante) tiene que intercambiar bolívares al tipo del mercado negro; nunca al oficial. Ese está reservado para los amigos de Maduro.

No es de extrañar que los escasos venezolanos que pueden salir al exterior saquen todo el dinero que puedan con las tarjetas de crédito para comprar todos los bienes posibles en el extranjero y luego de vuelta venderlos en el mercado negro (que como es previsible seguirá creciendo) para intercambiarlos por divisa a un tipo de cambio favorable. Ya está tardando el gobierno bolivariano en instaurar pelotones de la muerte para vigilar a estos “especuladores” (esto ocurre cuando el zorro es el dueño del corral; lo que es feo es bonito y lo blanco negro y la gente intentando salvar sus ahorros de unos ladrones es llamada “especuladores”).

El tipo oficial en Venezuela es de 6.2 bolívares por dólar; para los turistas extranjeros de 11,36 y en el mercado negro de 79. ¿Alguien en su sano juicio puede creer que Venezuela es un gobierno serio? La cantidad de idiotas al mando supera lo inimaginable. Dentro de poco el bolívar no valdrá nadie. La demanda de los mismos es casi cero. ¿quién quiere bolívares? nadie quiere nada de alguien que no respeta la propiedad de otros. Yo no abro una empresa en un país donde me prohiben vender por ley a más de 20, mis costes son de 30 y encima me llaman especulador. Que tampoco esperen que nadie ahorre allí. Es la democracia en su fase terminal. Consumiendo las últimas dosis de capital.

Argentina incluso ha creado impuestos del 50% sobre las compras por internet. Parece difícil hacer más estupideces en menos tiempo, pero siempre hay alguien dispuesto a llevar el liderazgo en la clasificación keyensiana de los gobiernos idiotas.

A todas esas crisis monetarias hay que añadir las de Indonesia, Sudáfrica y muchas más.

¿Es esto el preludio de la siguiente fase de la crisis?

Lo que sí sé es que este no es momento para invertir en ninguna bolsa del mundo. Ni emergente ni no emergente. Quizá como dice el zorro de Faber, la bolsa de Vietnam está relativamente no muy cara. Pero ¿quién se mete en Vietnam con los charlys?

 

China y su política de almacenamiento de materias primas

 

China tiene varios programas de almacenamiento de materias primas incluyendo algodón, soja, trigo, arroz, maíz y azúcar.

El programa ha sido tan desastroso en algunas de estas materias primas que China ha decidido cancelar esta política en el caso del algodón.

En 2011 China puso un precio mínimo para el algodón y comenzó una política de almacenamiento.

Al igual que los precios máximos (de los que Venezuela y Argentina son tan amigos últimamente) la política de precios mínimos tiene sus consecuencias indirectas negativas.

Si el precio bajo es demasiado alto entonces lo que ocurre es que hay una sobreproducción del producto y un aumento en las importaciones.

Al ser el precio más alto del de mercado, las empresas chinas importarían algodón a un precio mejor. Lo curioso es que la sobreproducción resultante en China fue atesorada.

El resultado es que China ha acabado con la mitad de las reservas de algodón mundial y que los precios, al ser superiores a los que marcaría el mercado, son más elevados ahora en China de lo que deberían ser. La demanda ante productos tan caros tiene necesariamente que caer. No se le hace un favor a la nación así. Solo se beneficia a los productores; aunque este es un beneficio espurio y cortoplacista. A la larga pierden productores y consumidores, al igual que en el caso (bolivariano) de precios máximos.

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