Acciones en Enero y la fantasía de Alemania como safe heaven

“Así como va enero, va el resto del año”

Así reza uno de los dichos más famosos en el mundo de las acciones. ¿Se cumplirá este año? Si es así parece que no será muy buen año para los mercados de acciones pues el SP500 ha caído un 2,70%, el DOW un 4,52% y el Nasdaq un 1,17%.

Yo no soy partidario de dejarme llevar por esas afirmaciones.

Para mí no deben de ser el termómetro por el que alguien deje llevar el timonel de sus inversiones ni nada parecido. No dejan de ser más que puras anécdotas. Eso sí, respaldadas habitualmente por datos estadísticos que dicen cosas como por ejemplo: “si el mercado ha caído en enero, las estadísticas nos dicen que el 60% de esos años el mercado cerró por debajo a su precio de apertura a principio de año”.

Bien, un inversor no debe dejarse llevar por afirmaciones de ese tipo.

Si se tiene una opinión de lo que va a ocurrir hay que tenerla basada en unos preceptos intelectuales; preceptos que nadie garantice que estarán en lo acertado, pero alguien debe confiar en su criterio y no dejarse llevar por cuestiones de “análisis técnico”.

Mi criterio me dice que me da igual si este año la bolsa sube o no. Que es probable que suba o que baje, lo cual no es decir mucho o es decir nada. Sin embargo lo único que sé es que la gran mayoría de los activos están muy caros; y para el largo plazo y con esto me refiero para los próximos 5 años no creo que sea buena idea comprar acciones generales ni de Nasdaq ni de Dow ni IBEX ni CAC. ¿Por qué? Porque están caras.

¿Pueden subir un 100% más? Sí, sin duda.

De hecho es bastante probable. Pero no, lo sensato no es comprar cosas que han subido un 150% en los últimos 5 años. Más bien habrá que mirar donde está reflejado en el precio la actitud “optimista” de los gobiernos y de la mayoría de los ciudadanos que van con el sistema hasta el final.

Para buscar algo así tenemos que buscar algo que no esté favorecido por la opinión general. Algo así como vender pisos en 2006, que fue el momento en el cual si no te metías a comprar un piso hipotecándote por 30 años en España debías de ser un auténtico lerdo*.

El activo que está a un precio descontado más atractivo es sin duda las acciones mineras de oro y plata.

Puede haber opciones interesantes también en empresas que trabajen con café y gas natural (que está rompiendo soportes de hace varios años de manera bastante violenta y que espero que de aquí a 5 o 10 años haya triplicado su precio).

Pero para qué molestarse con esos otros sectores teniendo las acciones mineras y exploradoras de oro  cotizando con un descuento del 70% aproximadamente desde sus máximos en el 2011. Esto con el oro con un descuento del 35%. Eso son los activos que hay que escoger para invertir a largo plazo. Sobre todo si tenemos en cuenta que estamos en medio de la fase invernal de Kondratieff.

Cuando esa fase llegue a su fin espero ver a las acciones de oro a múltiplos no menos de 10 veces superiores al precio que cotizan ahora. Es más, si el oro llega a los 5000$ no sería extraño ver esas empresas multiplicadas por 20 su valor actual. O será en otra moneda en la que cotizarán dichas empresas. Tanto da.

 

El juego final de esta gran crisis se aproxima.

 

Después de cinco años después del casi completo colapso de los mercados financieros en 2008 no es difícil llegar a la conclusión de que los políticos y sus aliados los bancos centrales del mundo han estado comprando tiempo creando incluso más deuda de la que partían.

Los balances de los bancos centrales se han expandido en más de 10 billones de $. ¿Y todo para qué? Para que España por ejemplo pueda presumir de una tasa de desempleo del 26% y una tasa juvenil del 50%. Tampoco es que al resto les vaya muy bien. Grandes logros la verdad. Y esto con la gente quejándose de recortes.

Cuando llegue el verdadero muchos van a entender lo que la palabra austeridad significa. Sobre todo aquellos que viven del sector público.

Con toda esta nueva emisión de dinero los bancos centrales han comprado cantidades masivas de bonos gubernamentales, que a su vez los gobiernos han necesitado para poder seguir financiando sus gigantescos sistemas públicos y para rescatar a su sistema financiero*.

Los bancos centrales, obviamente, tienen sus balances llenos de basura que nunca podrán devolver en las condiciones que la compraron. En ese sentido están tan quebramos como los mismos gobiernos a los que supuestamente salvan.

La idea de que se puede salir de una crisis donde la mitad de los ciudadanos se ha endeudado a 30 años, por no hablar del sector corporativo (cuya deuda es incluso peor), con más deuda es ridículo e ingenuo. Pero más que ingenuo yo diría que en el fondo es malvado.

El futuro crecimiento económico no será el suficiente para pagar las deudas antiguas, y no hablemos ya de las adquiridas en los últimos años. Aquí no se va a salvar nadie.

El problema que se presenta en el mundo va a ser el de una reestructuración de deuda de proporciones épicas. Es decir, vamos a ver un impago de la magnitud de un terremoto en la escala 10 de Richter.

Los ahorradores del mundo verán sus activos confiscados en no menos de un 70%; en el mejor de los casos.

El peor es la completa nacionalización de la sociedad, o sea un descuento del 100% para todos los poseedores de propiedad privada sin deuda.

Esto por supuesto no es ni siquiera discutido en ningún lugar público hoy día. Los gobiernos piensan que resolverán el problema con alguna renegociación de deuda por aquí, otra por allá, un recorte por aquí, etcétera. Y las masas se piensan que el problema se resolverá cambiando estos políticos por otros en otros sistema, como no, más democrático.

 

Alemania y su supuesta fortaleza financiera

 

Aún recuerdo leer un post en Zero Hedge sobre la deuda real alemana. Como la UE tenía un método de contabilizar la deuda nacional bastante laxo, por no decir fraudulento.

Eurostat no cuenta como deuda las garantías y otros respaldos contingentes llevados a cabo por los estados.

Es decir, las garantías que tiene Alemania en los diferentes programas de la UE para salvar los estados díscolos de Grecia, España, Irlanda, etcétera. En su momento Durden hizo el cálculo y le salía una deuda pública real alemana de 139.8% sobre el PIB, en contraste con la real del 81,8%. Y esto fue a principios de 2012. Apuesto a que ahora la situación es algo peor.

De todos modos, esto no dejan de ser datos de cara a la galería.

El verdadero problema de la deuda alemana y su posición financiera no es estos datos contables fantasmas sino el hecho de que siendo una sociedad acreedora verá como la mayoría de sus deudores incurren como dicen los americanos en default (impago). Da igual que la posición financiera alemana fuera de 1,107 (41% del PIB) billones de € positiva en 2012 con respecto al exterior.

¿De qué vale si no va a cobrar la mayor parte de ese dinero? De nada evidentemente. Más le hubiera valido a las empresas alemanas fabricar los mercedes y enviarlos al fondo del mar báltico que enviarlos a Grecia o España. Se hubieran ahorrado muchos costes administrativos y dolores de cabeza en negociaciones interminables (que no han hecho más que empezar).

Peor aún; al igual que todos los países occidentales Alemania tiene unos compromisos de pago con el sector público que crecerán de manera exponencial en los próximos años en forma de pensiones, y con el aumento de estas de gastos sanitarios y sociales de todo tipo.

El problema demográfico al que se enfrenta Alemania garantiza esto con toda seguridad ya que su tasa de fertilidad es de 1,36 en 2011 (curiosamente igual que España). Y no, no valdrá con importar diez millones de inmigrantes somalís.

Por lo tanto, cuando llegue la siguiente pata de la crisis el estado alemán va a irse por el agujero negro de la deuda tanto o casi tanto como el resto.

Si bien su situación no será tan mala como la de España o Grecia, no será para nada una situación de bienestar financiero. Todo lo contrario, el malestar y por tanto los radicalismos políticos aumentarán de manera dramática.

Notas:

*Aunque al final, si se prueba una de las salidas posibles a este Depresión, que es la implantación de un semicomunismo en España, habrá dado igual hacer una cosa u otra pues al final todos tendrán lo mismo. Porque llegado el momento, a ver como justifican los defensores de stop desahucios que no se puedan dar pisos a los que no compraron. Si no se puede echar a los que no pueden pagar los que tienen, se entiende que todo el mundo tiene derecho a piso y por tanto todo aquel ciudadano mayor de 18 años tendrá derecho a un piso también. ¿O no? O será que solo tienen este derecho los que contrataron hipoteca. Un pequeño dilema al que tendrán que enfrentarse las sociedades europeas cuando intenten implantar sus estados totalitarios dentro de no mucho.

* Lo curioso es que la mayor parte de la población europea piensa que lo causante de los famosos recortes, es la ayuda a la banca y que por tanto si no se ayudara a esta no tendrían que haber recortes. Lo que no saben las masas es que si los gobiernos no hubieran rescatado a los bancos se hubiera producido el completo colapso del sistema financiero, al que seguiría la quiebra de los estados; y con ello entonces habrían visto lo que son recortes de verdad. Cuando vieran sus salarios recortados en un 60% de poder adquisitivo. Que conste que no defiendo el rescate a la banca, sino su completa quiebra; pero lo que quiero hacer ver es que no por no haber rescate de banca no dejarían de haber recortes. Que los recortes vendrán eventualmente, con o sin rescate de banca. Y que esos recortes serán como consecuencia de la inevitable quiebra de los estados; para la cual no queda mucho.

 

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